ASTHANGA YOGA de Patanjali 7: DHYANA

Dhyana en el Yoga de Patanjali: qué es la meditación.
DHYNA es meditación.
Éste penúltimo miembro de la escalera del Yoga Clásico significa meditación, que en castellano la traducción más adecuada sería “contemplación”. (La palabra “zen” del Japón viene de esta palabra sánscrita “dhyana”.) No es una técnica diferente a Dharana, sino una fase más avanzada de ésta:
“Dhyana es el flujo ininterrumpido del flujo de la consciencia” (III., 2)
Cuando la concentración se vuelve continua, sin interrupciones, se está pasando a la meditación. La Consciencia (a veces no muy bien llamada “observador”) se mantiene en el objeto. En ambas hay dualidad sujeto-objeto, y en ambas hay una conscien
cia “de fondo”, un “saber” que se está practicando concentración con interrupciones (Dharana) o sin interrupciones (Dhyana).

Actualmente la meditación se ha extendido mucho en el planeta (ya lo vaticinó a finales de los años 70 Satyananda). A veces de forma light y pseudoterapeútica, como en el mindfulness. O a veces una persona puede referirse a la meditación como una relajación, o una visualización, o una reflexión, o un “estar atento a lo que hago”, o una forma de entender “mi personalidad”, etc. Creo que todos estos aspectos están muy bien, pero son acercamientos, preparaciones, es decir, formas terapeúticas de Pratyahara…, que es la “rotonda” que te puede llevar en la dirección adecuada.
La meditación no es ninguna terapia…, pero, como “efectos secundarios”, es lo más terapeútico del Yoga.
Y, como decimos a menudo, hay que señalar el defectuoso mensaje o anuncio que solemos ver aquí y allá: “Yoga y Meditación”. Es un error, porque el corazón del Yoga es la Meditación. Si se pone, por ejemplo, “Clases de Hatha Yoga y Raja Yoga”, entonces está bien. Porque si sólo practicamos Hatha Yoga, nos estamos preparando para el Raja Yoga.
La meditación desde este Yoga Clásico no es fácil y por eso hoy en día se enfoca más bien desde el “cultivo de la atención”. Quizás una imagen para entender esto sería que el Sol de la Consciencia, o Presencia, emite un rayo de atención hacia un objeto…, y si se mantiene enfocándolo se traduce en Concentración… Y quizás llegue a Meditación… Pero si la Consciencia emite distintos rayos de atención, podemos hablar de una “atención panorámica”, expansiva.
Esto último lo solemos decir en meditación Vipassana, donde se pasa de una atención “exclusiva” (Concentración) a una atención “inclusiva” o panorámica (que incluye todo lo que va ocurriendo en este presente impermanente).
Finalmente, volviendo a la Meditación en Patanjali, si no estás familiarizado con ella, te propongo practicar Anapana Sati durante este verano. Casi todos los días (o uno sí y uno no); 10-15 min.; si es posible, a la misma hora (por ejemplo, al levantarse por la mañana); y, si es posible, en el mismo sitio (que se irá “cargando”). Y si practicas algo de Hatha Yoga, al final de la sesión…
Con paciencia…, constancia… y una sonrisa interior…
José (Dharma)




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